¡Aquí tenéis a nuestro batallón!

¡Aquí tenéis a nuestra DISCO ARMY! Sus integrantes han sido reclutados en las noches MORDISCO CLUB debido a su amor por las palabras, su locura por la música y su defensa de lo incierto.

Manu

Música como cura y enfermedad.

Campus Cartuja. Facultad de Filosofía y Letras

651 33 91 54 - manuel.segura.torres@gmail.com

Elen H. Oko

Entiende más del equilibrio quien es un caos.

Campus Cartuja / Facultad de Psicología

elen15oko@correo.ugr.es

Maria

Vivir no tiene nada que ver con respirar.

Zona del rio / Centro / Estación de Autobuses

626 22 30 02

Anouk

Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolución.

Motril / Pedro Antonio

ana.castillo.1984@hotmail.com

Vanesa Taylor

Chinda la burda que los payos no diquele.

Facultad de Derecho

635 14 60 61 - vanesataylor30@hotmail.com

¿Qué es?

Nuestra Disco Army tiene un objetivo claro. Su objetivo eres . Y es que quieren morderte, sencillamente morderte.

Nuestra Disco Army dispondrá de entradas anticipadas para todas nuestras noches MORDISCO CLUB a un precio especial. ¡Consigue una de estas entradas y nuestra armada hará el resto! Llevan sus bayonetas bien afiladas para hacer que tus noches MORDISCO CLUB sean diferentes.

Busca a los integrantes de nuestra Disco Army y consigue una de las entradas anticipadas si quieres saber cómo se las gastan.

<3

Una última cosa ¡Mucho cuidado con los integrantes de nuestra Disco Army! Tienen algo muy peligroso: ¡son “amorosos” sin remedio!

LOS AMOROSOS

(…)
Los amorosos viven al día,
no pueden hacer más, no saben. 

Siempre se están yendo, 

siempre, hacia alguna parte. 

Esperan, 

no esperan nada, pero esperan. 

Saben que nunca han de encontrar. 


(…)
Los amorosos salen de sus cuevas 

temblorosos, hambrientos, 

a cazar fantasmas. 

Se ríen de las gentes que lo saben todo, 

de las que aman a perpetuidad, verídicamente, 

de las que creen en el amor como en una lámpara
de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua, 

a tatuar el humo, a no irse. 

Juegan el largo, el triste juego del amor. 

Nadie ha de resignarse. 

Dicen que nadie ha de resignarse. 

Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

(…)
Y se van llorando, llorando 

la hermosa vida.

(Jaime Sabines)